Diario De Greg - 4

Si en los libros anteriores Rowley era el ingenuo compañero de desventuras, aquí se convierte en el contrapunto moral. Mientras Greg maquina planes egoístas (como simular que trabaja para comprar un equipo de sonido), Rowley disfruta genuinamente de las pequeñas cosas: las salchichas a la parrilla, las películas de ciencia ficción mal hechas y la lealtad. La escena en la feria de la ciudad, donde Greg se lleva el crédito del premio de tiro al blanco que realmente ganó Rowley, es un momento cumbre de la hipocresía heffleyana.

Diario de Greg 4 no es solo una colección de chistes sobre perros desobedientes o trabajos de verano odiosos. Es una radiografía honesta (y divertidísima) de la preadolescencia: ese momento de la vida donde quieres ser adulto para tomar tus propias decisiones, pero aún eres lo suficientemente niño como para lamentar no tener a alguien que limpie tu desastre. diario de greg 4

Lo que hace brillante a este tomo es cómo Kinney retuerce las situaciones cotidianas hasta volverlas absurdas. La subtrama de la "mascota" es un ejemplo perfecto: Greg intenta usar al perro de su amigo Rowley para ganar dinero en una guardería canina, lo que deriva en un caos de perros sueltos, muebles destrozados y una factura veterinaria que promete arruinar la amistad. Si en los libros anteriores Rowley era el